Me he quedado alucinado al leer esta noticia.

Un hombre polaco ha recibido la sorpresa de su vida al visitar un prostíbulo y encontrar allí a su esposa como una más entre las empleadas del establecimiento.

Según informa el diario polaco Super Express, pasado el primer sobresalto, la mujer confesó que trabajaba allí para ganar un dinero extra, y no en la tienda de un pueblo cercano como pensaba el marido.

“Pensé que estaba soñando”, ha declarado el hombre tras descubrir la verdadera ocupación de su esposa.

La pareja, que llevaba casada durante 14 años, se encuentra ahora en proceso de divorcio.


RSS Trackback URL Sergio Escoté | 12 enero, 2008 (3:38 am)

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1 Comentario

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  1. 1

    Eso le pasó por haber ido al prostíbulo jajaja.

    Reflexión: ¿Quién es peor, quien paga por sexo o quien cobra por sexo?

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