Esta mañana he asistido a una interesante charla sobre tendencias conductuales en la que la finalidad era entender los resultados de los tests DISC (que mide lo mismo que el Myers Briggs), donde es todo un arte poder entender los resultados con el fin de mejorar nuestra conducta (tanto la natural como la adaptada en cada caso).

El test DISC que yo hice fue en noviembre del año pasado (cuando entré en Grupo Intercom) y este fue mi resultado:

Test DISC

En la foto siguiente podéis ver la distribución de la población según resultados:

Las conclusiones y detalles que he podido sacar son:

- El carácter de una persona se puede cambiar, en general suele costar mucho, pero se puede cambiar con tal de obtener mejores resultados tanto personales como profesionales.

- El temperamento no se puede cambiar y puede ser hereditario.

- La personalidad de una persona es la combinación del carácter propio de uno, los intereses y los valores.

También ha salido el tema de la intuición, en los que la ponente aseguraba que casi SIEMPRE hay que dejarse llevar por la intuición, porque casi nunca falla. (Luego ha habido un compañero que decía que cuando pasaba por una casa de apuestas tenía la intuición de que ganaría el bote, pero que nunca lo ha ganado.. esto sería deseo más que intuición :P ). Este tema es muy interesante y pienso que la intuición viene reflejado por nuestra experiencia previa. La ponente ha afirmado rotundamente que es mejor dejarse llevar por la intuición que por los resultados. Yo lo veo relativo.

Ha salido el tema de la generación actual en la que no se está desarrollando el límbico (inteligencia emocional) y que solo estamos potenciando el neocortex (inteligencia mental), lo que a largo plaza pasará factura (cada vez menos emociones, menos cariño, …).

Desear algo es muy positivo y a la vez efectivo, el deseo ayuda a poner las fuerzas y energías necesarias hasta conseguir nuestros objetivos.

Se recomienda a las empresas y a altos directivos que se prime a sus empleados con primas a largo plazo y no a corto plazo.

Sorprendente el dato de que los niños de 2 años tienen más del doble de conexiones mentales que un niño de 12 años, y uno de 12 años tiene más del doble que un adulto. El ser humano solo usa el 2% de su cerebro (que vagos que somos!!).

También se ha comentado que las mujeres tienen más corteza cerebral (más cerebro?) pero que no son ni más ni menos inteligentes que los hombres, sencillamente son diferentes… por ello las mujeres pueden hacer muchas cosas a la vez, se enteran de todos los cotilleos del pueblo, … digamos que tienen modo multifunción :)

Después cada persona tiene desarrollado un hemisferio más que otro, por ejemplo, los que tienen más desarrollados el hemisferio izquierdo son introvertidos, suelen dominar 2 aficiones, necesitan cargar pilas con un fin de semana en casa tranquilos, en un restaurante con un buen vino con máximo otra pareja, no les gusta el jaleo ni las personas que no conocen..

Me ha impactado el dato de que Hitler y la madre Teresa de Calcuta eran completamente iguales de temperamento, pero la diferencia entre ellos eran las intenciones de cada uno.

En general, muy interesante todos estos temas, que seguro que vienen bien saberlos y saber como somos cada uno, porque los demás nos ven de forma diferente y saber eso es primordial para conseguir los mejores resultados. Espero que os haya sido de utilidad.

“Aquel que conoce a otros es inteligente. Aquel que se conoce a sí mismo es sabio.”

Dic 17 2007

Poder sin límites

Sergio Escoté | Personal | 2 Comentarios

Desde hace unos días estoy leyendo un libro muy pero que muy interesante llamado “Poder sin límites” de Anthony Robbins. Un libro que me recomendó personalmente Antonio González Barros y estoy literalmente “enganchado”.

Recomiendo mucho leer este libro ya que te hace pensar de una forma especial y te ayuda a controlar y modificar tu propio cerebro y pensamientos a fin de obtener los resultados que uno quiere o pretende aspirar. No puede faltar para un emprendedor ya que es una lectura obligada.

Os dejo con un fragmento que he leído esta misma mañana de este apasionante libro.

El escritor Mark Twain dijo una vez: <No hay cosa más triste que un joven pesimista>. Tenía razón. Quienes creen en el fracaso se garantizan, prácticamente, una existencia mediocre a sí mismos. Quienes alcanzan la grandeza no perciben el fracaso. No se fijan en él. No dedican emociones negativas a una cosa que no sirve.

Deje que le cuente la historia de una vida real, de un hombre que:

-Fracasó en los negocios a los 31 años.

- Fue derrotado a los 32 como candidato para unas legislativas.

- Volvió a fracasar en los negocios a los 34 años.

- Sobrellevó la muerte de su amada a los 35.

- Sufrió un colapso nervioso a los 36 años.

- Perdió en unas elecciones a los 38.

- No consiguió ser elegido congresista a los 43.

- No consiguió ser elegido congresista a los 46.

- No consiguió ser elegido congresista a los 48.

- No consiguió ser elegido senador a los 55.

- A los 56 fracasó en el intento de ser vicepresidente.

- De nuevo fue derrotado y no salió senador a los 58.

- Fue elegido presidente de Estados Unidos a los 60.

Ese hombre era Abraham Lincoln.